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Fueron premio

EDITORIAL PILES
Mejor Editor de Música Clásica
Año 2000

JUAN LUIS GIMÉNEZ, SOLEDAD GIMÉNEZ, NACHO MAÑÓ
Mejor Productor Artístico
Año 2002

MORENTE FLAMENCO
Mejor Álbum de Flamenco
Año 2010

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Academia de la Música
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Historia

7ª EDICIÓN - 2003     Madrid - Palacio Municipal de Congresos de Madrid

marino
©marino
Datos de la edición

La Gala de entrega de los Premios en la VII Edición de los Premios de la Música se celebró el día 10 de abril de 2003 en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid del Campo de las Naciones.

El dúo aragonés Amaral recibió cinco galardones, Autor Revelación, Artista Revelación, Mejor Canción, Mejor Canción Pop por "Sin ti no soy nada" y Mejor Álbum Pop por "Estrella de Mar".


El álbum de Sabina recibió dos premios, Mejor Álbum y Mejor Técnico de Sonido, y Rosendo obtuvo dos galardones a la Mejor Canción Rock y Mejor Álbum Rock. Asimismo recibieron un galardón Carmen París, Lluis Llach, Manuel Ruíz Queco, Toti Soler, Carles Benavent, Niña Pastori, Antón García Abril, Fermín Muguruza, Lucrecia, Plácido Domingo, Lucio Godoy, Luar Na Lubre, Joan Albert Amargós, entre otros.

También se otorgaron los Premios que designa directamente la Academia, contando con importantes personalidades del mundo de la cultura como entregadores de lujo. De esta manera fue Fernando Trueba junto a Luis Cobos, quienes entregaron el Premio Latino de Honor a Caetano Veloso y José Saramago junto con Eduardo Bautista, quienes hicieron lo propio con el Premio de Honor de la Academia que le fue concedido a Miguel Ríos. También obtuvo el Premio Latino Revelación Gian Marco, el Premio a la Mejor Gira Café Quijano y el Premio a la Difusión de la Música fue concedido ex aequo a Mariny Callejo y Rafael Trabuchelli.

 

La gala, dirigida por Mario Gas y Fernando Bernués, se desarrolló en un escenario inspirado en el cuadro de "Nóctámbulos" de Edward Hopper, simulando un bar que acoge los diferentes momentos musicales que transcurrieron a lo largo de la noche. El espectáculo, presentado por Javier Cansado y Sol Alonso, acompañados de Pepín Tree, la banda de Carlo Coupé y el ballet de Lola González, fue retransmitido en abierto por Canal+.

 

En la ceremonia, todas las actuaciones se han efectuado en riguroso directo y han mostrado un amplio abanico de estilos musicales y funciones, muestra de la creación artística que actualmente se realiza en España e Iberoamérica.

 

El comienzo del evento no pudo ser más impactante: 35 tambores de Teruel tocando al unísono, bajaban por el patio de butacas sorprendiendo a los asistentes con una percusión coordinada y estimulante. En el escenario esperaba Carmen París para unirse al sonido de su tierra y, cantar junto a ellos a ritmo mañojazz con la expéndida voz que le caracteriza. Junto al folk aragonés se ha podido ver y escuchar en directo a artistas consagrados como Luz Casal y Rosendo cantando con una joven rockera Aurora Beltrán, que viene pisando fuerte.

 

La joven música latina representada por el cantante peruano Gian Marco se unió a la ternura de la andaluza de Clara Montes, que supo darle al pop latino un toque suave de flamenco. La unión en el escenario del joven y triunfante en estos premios duo Amaral, con un clásico de la música en España desde hace muchos años, Juan Carlos Calderón, fue una combinación bonita y refrescante. Los nuevos ritmos gallegos, representados por las cinco jóvenes cantantes de Faltriqueira  nos acercaron de nuevo al folclore popular.

 

La sonata de Bethoven interpretada con una coreografía exquisita por Marta Carrasco nos hicieron sentir la magia de la danza en esta gala musical. La danza fue en la siguiente actuación, un complemento perfecto: el grupo Ojos de Brujo, que interpretan un flamenco nuevo, poco ortodoxo, pero que encandila con sus ritmos entre el Rap y el Hip-Hop, tuvieron el lujo de contar con la creatividad y jondura de la guitarra de un clásico donde los haya, Pepe Habichuela, para tocar una bulería que la bailaora Belén Maya, tejió con ritmo alegre y con mucha fuerza en su interpretación.

Una de las actuaciones más esperadas fue la del cantante brasileño Caetano Veloso, que con su suave y melosa voz (algo rasgada por culpa de la gripe) puso el colofón de la música iberoamericana en esta noche de la VII Gala de los Premios de la Música. Tras Caetano, la más representativa intérprete española de lachanson, Paloma Berganza, cantó acompañada por el niño cantor Pablo Carrá y por Horacio Icasto Trio, una de las más crudas composiciones literario-musicales en claro alegato contra cualquier tipo de guerra: El Desertor, una obra de 1954 que su autor Boris Vian calificó de "pro-civil".

 

La culminación a esta noche de músicas y músicos la puso el Premio de Honor de esta VII Edición de los Premios de la Música: Miguel Ríos, el más veterano de los rockeros españoles, que cantó junto a Manolo García el tema Insurrección, levantando al público de sus asientos. Con la fuerza y la alegría del Rock más nuestro, se cerró esta maravillosa noche dedicada a la Música y a los Músicos.

 

La guerra fue un motivo de reivindicación constante durante toda la gala, así como la denuncia del "chapapote", el terrorismo y las dictaduras. También el anteproyecto de la Ley de Propiedad Intelectual fue una de las acusaciones directas que se hicieron al Gobierno desde los diferentes discursos que se sucedieron en el escenario.